viernes, 31 de octubre de 2008

UN APLAUSO FUERA DE LO COMÚN

En una oportunidad se le pidió a un animador de espectáculos, que formara parte de un show para los veteranos de la Segunda Guerra Mundial, pero como tenía tantos compromisos, contestó que sólo disponía de unos minutos para realizar un monólogo. y que después debía retirarse para cumplir con otras obligaciones.
Jimmy estaba de acuerdo en participar en actividades de esta naturaleza, siempre que respetaran sus condiciones. Por supuesto, el director del espectáculo aceptó la propuesta con mucha alegría.
Cuando Jimmy subió al escenario sucedió algo muy notable. Finalizando su breve monólogo, permaneció frente a la audiencia. Si bien no era lo que había pactado en un principio, a medida de que los aplausos crecían, Jimmy alargaba la actuación. Así transcurrieron varios minutos, quince, veinte y después treinta, momento en que tras recibir la última ovación, bajó del escenario. Una vez terminada su actuación, alguien le preguntó:
¿Pensé que su monólogo duraría apenas unos minutos? ¿Por qué se quedó más tiempo?
Sí, en realidad tenía que retirarme, pero le diré por qué no lo hice. Si observa la primera fila, lo comprenderá, respondió.
Allí había dos veteranos de guerra. A ambos les faltaba un brazo, uno de ellos había perdido el brazo derecho y el otro el brazo izquierdo. Pero juntos, me brindaron el aplauso más fervoroso y entusiasta de la noche.
(comentario: a veces cuando nos encontramos personas con la misma carencia, y nos unimos, formamos un gran equipo, que hace la diferencia)

jueves, 30 de octubre de 2008

GRANDES METAS

Un maestro que quería enseñarles una lección a sus alumnos, les dio la oportunidad de escoger entre tres exámenes, uno de 50 preguntas, otro de 40 y un último de 30.
A los que escogieron el de 30 les puso una "C" sin importar que hubieran contestado bien.
A los que escogieron el de 40, les puso una "B" aún cuando más de la mitad estuvieran incorresctas.
Y a los que escogieron el de 50, les puso "A" no obstante que se hubieran equivocado en casi todas.
Los estudiantes no entendían. El maestro respondió:
"Queridos alumnos, no estaba examinando sus conocimientos, pero si su determinación de apuntarle a lo alto".
Le apunto a lo alto, sabiendo que así estaré cerca de mis sueños, que si me conformo con perqueños objetivos.
Le apunto a lo alto, sabiendo que Dios me ha capacitado para florecer donde estoy ahora, si busco dar mi mayor esfuerzo.
Le apunto a lo alto, con fe en que Dios terminará la obra que comenzó en mi, si prosigo adelante con determinación y no me doy por vencido.
(comentario: la mediocridad es algo que no nos permite elevarnos como deberíamos, a veces por temor, desconfianza, etc. nos quedamos por debajo de nuestro real nivel. Pensemos que fuímos hechos para ser imagen y semejanza de Dios, eso quiere decir; ser seres superiores, luchemos por ser dignos de esa bendición)

lunes, 27 de octubre de 2008

UN ERROR AFORTUNADO

En el salón de clase había dos alumnos que tenían el mismo apellido, Ramirez. Uno de los Ramirez, el más pequeño era un verdadero dolor de cabeza para la maestra; indisciplinado, poco aplicado en sus estudios, buscador de pleitos. El otro Ramirez en cambio, era un alumno ejemplar.
Tras la reunión de representantes, una señora de modales muy finos se presentó a la maestra como la mamá de Ramirez.
Creyendo que se trataba de la mamá del alumno aplicado, la maestra se deshizo en alabanzas y felicitaciones, y repitió varias veces que era un verdadero placer tener a su hijo como alumno.
A la mañana siguiente, el Ramirez revoltoso llegó muy temprano al colegio y fue directo en busca de su maestra. Cuando le encontró, le dijo casi entre lágrimas: "muchas gracias por haberle dicho a mi mamá que yo era uno de sus alumnos preferidos, y que era un placer tenerme en su clase, con que alegría me lo ha dicho mamá, que feliz estaba. Ya se que hasta ahora no he sido bueno, pero a partir de hoy lo voy a ser"
La maestra cayó en la cuenta de su error pero no dijo nada. Sólo sonrió y acarició levemente la cabeza del niño en un gesto de profundo cariño. El pequeño Ramirez cambió totalmente desde entonces, y fue realmente, un placer tenerlo en clase.
(comentario: a veces con unas simples palabras amables y de aliento, podemos hacer que las personas cambien de rumbo en su vida, podemos levantar; pero también destruir. Por eso antes de hablar pensemos en el mensaje que queremos dar)

domingo, 26 de octubre de 2008

TODOS TENEMOS EL MISMO VALOR

El afamado actor y dramaturgo Peter Ustinov fue elegido como padrino de graduación en un colegio inglés. En el acto de apertura, el director felicitó emocionado a los alumnos y anunció con orgullo que, de una promoción de cincuenta, sólo dos alumnos no habían logrado pasar los exámenes y que, por ello, no se iban a graduar.
Cuando le tocó hablar al dramaturgo, dedicó su discurso a los dos alumnos, que no se iban a graduar.
Yo no tengo ningún título, ni preparación y creo que el mundo necesita por igual doctores y obreros, médicos y campesinos. Todos valemos por igual y pienso que lo verdaderamente importante es que cada uno encuentre su misión en la vida y la realice con dignidad y honestidad.
Yo me siento inclinado hacia los dos que no aprobaron los exámenes, como me siento siempre inclinado a cualquier minoría. Por ello, les quiero pedir que no se sientan inferiores, como les pido a ustedes que, no por estar aquí, se sientan superiores o mejores que ellos. Si yo hubiese sido alumno de este colegio, estoy casi seguro que seríamos tres los suspendidos, que hoy no podríamos graduarnos.
(comentario: estamos acostumbrados a ver solo en los que consiguen los mejores puestos, a las grandes persona; pues esta reflexión nos enseña, que todos tenemos un valor, por el solo hecho de existir. Busquemos nuestra misión y sintámonos orgullosos de ser útiles. No etiquetemos a las personas, aceptemos que no todos servimos para lo mismo, en las diferencias esta la grandeza de la humanidad)

viernes, 24 de octubre de 2008

EL AMOR DE MI PADRE

Mi padre jamás fue emotivo, al menos delante de mi nunca lo fue. Siempre lo vi firme y riguroso, y rara vez sonreía.
Cuando yo era niño, mi padre nunca me dijo que me amaba, jamás me abrazó. M i madre me abrumaba con sus abrazos y con su "TE AMO"; así es que nunca me importó escucharlo de mi padre. Supongo que en el fondo me amaba.
Yo trabajaba en la Guardia Nacional ya 10 años cuando nos dijeron que iríamos a combatir a la guerra, aunque me asusté un poco debía cumplir mi deber.
Al despedirme de mi familia todos me abrazaban, el único que no lo hizo fue mi padre. Permaneció de pie, como si fuera de piedra. En aquel momento lo vi increiblemente viejo, no se porque, pero asi fue.
Era navidad y no pude estar con mi familia, pero por mi esposa supe que mi padre con voz temblorosa hizo la oración, y con la voz quebrada, con lágrimas corriéndole por sus mejillas, dijo: "Señor te pido que protejas y guies a mi hijo, y permitas que regrese a nosotros sano y salvo" y en aquel momento no resistió más y rompió en llanto, cuando escuche esto lloré también.
Meses más tarde, al regresar de la guerra corrí a abrazar a mi esposa y mis hijos, con lágrimas en los ojos y al aproximarme a mi padre, lo abracé fuertemente, susurró en mi oído: "estoy orgulloso de ti hijo, te amo". Y mirándolo a los ojos le respondí: "Yo también te amo papá", y nos abrazamos y lloramos juntos.
Desde ese día nuestra relación mejoró. Hemos conversado mucho y así me enteré que siempre estuvo orgullosos de mi.
"Sólo lamento que hayan tenido que pasar 30 años de mi vida y una guerra para saberlo".
(comentario: sucede esto muchas veces, entre padres e hijos, perdemos muchos años ocultándonos cuanto nos amamos. Aprovechemos las oportunidades que tenemos de decir un te amo a tiempo, porque no siempre hay un último minuto)

jueves, 23 de octubre de 2008

QUIEN LO PIERDE, PIERDE UN TESORO

Cuentan que al Padre Pascual, le estaban dando un banquete de despedida después de veinticinco años de trabajo en la parroquia que tenía a su cuidado.
A un político, miembro de la comunidad, lo invitaron a que pronunciara un breve discurso; pero como el político tardaba en llegar, el buen sacerdote tomó la palabra para disimular el hecho de que su filigrés aún no había llegado.
Mi primera impresión en la parroquia la tuve durante la primera confesión que me tocó escuchar, contó el parroco. Pensé que me había enviado el obispo a un lugar terrible, ya que la primera persona que se confesó me dijo que había robado un televisor, que les había robado dinero a sus padres, y que había robado también en la empresa donde trabajaba, además de tener relaciones sexuales con la esposa de su jefe. Por si eso fuera poco, dijo que en ocaciones se dedicaba al tráfico de drogas, y por último, confesó que le había transmitido una enfermedad venerea a su hermana.
Yo me quedé asombrado, asustadísimo... pero con el paso del tiempo fui conociendo más personas, y vi que no eran todas así. Me di cuenta de que la parroquia estaba llena de gente responsable, con valores, comprometida con su fe. De ahí que los años más maravillosos de mi sacerdocio hayan sido estos últimos veinticinco.
En ese momento preciso llegó el político, y se le dió la palabra. Luego de pedir disculpas por haber llegado tarde, comenzó su discurso con estas palabras.
"Nunca olvidaré ese día, ya hace veinticinco años, en que llegó el Padre Pascual, a nuestra parroquia. Tuve el honor de ser el primero que se confesó con el..."
(comentario: sin más palabras que decirles, que la puntualidad a veces te ahorra estos momentos bochornosos)

miércoles, 22 de octubre de 2008

EL LIMPIABOTAS DE LA FRONTERA

Hace tres años, en la frontera de Nicaragua y Honduras, al bajar del autobús, me encontré con un niño nicaragüense de once años, delgadito y mal vestido, que insistía en limpiarme los zapatos.
Es triste ver a esos niños trabajando para buscarse la vida, pero uno no puede hacer nada para remediar la situación. Solo puede desear que Dios cambie su manera de vivir.
Los zapatos amarillos que yo llevaba puestos eran los que estuve usando para montar bicicleta en Costa Rica, estaban muy feos, así que pensaba tirarlos a la basura cuando llegara a Guatemala; pero Jonatan, el niño limpiabotas, fue insistente y perseverante, y me convenció de que lo dejara limpiarme los zapatos. Entonces lo puse a competir con otro amiguito suyo, también limpiabotas, y le di un dolar a cada uno para ver quien hacia mejor su trabajo.
Los zapatos amarillos cobraron nueva vida, quedaron como nuevos. Seguí con ellos hasta Miami, y estuve usándolos hasta que me fui a España aquel año.
Al volver hoy a la frontera entre Nicaragua y honduras, un adolescente limpiabotas quería limpiarme los zapatos. Lo reconocí, era Jonatan, ahora de catorce años, bien vestido, al parecer mejor alimentado, casi tan alto como yo y bien parecido. El no se acordaba de mi, cada día son muchos los extranjeros que pasan esa frontera.
Como no había tiempo para que me limpiara los zapatos, le hice un regalito, le conté el resto de la historia de los zapatos amarillos y le di un abrazo de despedida. Jonatan sonrió y me preguntó cuando volvería por la frontera.
Tal vez Jonatan no haya captado la moraleja de la historia de los zapatos amarillos. Era que su trabajo como limpiabotas había sido importante para mi; el dejó mis zapatos como nuevos, y me resultaron útiles unos meses más.
Esta historia la contó el escritor cubano Luis Bernal Lumpuy, en marzo del 2007.
(comentario: este relato nos enseña, que tan importante son los trabajos de cada uno de nosotros, sobre todo cuando lo hacemos con amor. Podemos transformar la vida de los otros, con tan solo un servicio, una sonrisa, una palabra afectuosa, detalles que pasan despercibidos para muchos; pero al que le llenó la vida nunca lo olvidará)

martes, 21 de octubre de 2008

PORQUE ME CONOCISTE

Corría el invierno de 1999, y allí estaba Jaume Rucabado, oceonógrafo conocidísimo entre los de su gremio, languidecía en el Hospital Oncológico de Barcelona, a sus cincuenta y pocos años.
La quimio no había conseguido derrotar el cáncer que se había afincado en el páncreas. Directo, sincero, gran trabajador, con gafas, desde donde te escudriñaba.
Las enfermeras, acostumbradas a la muerte, ven con gran sorpresa como Jaume, desde hace meses se ha encontrado con Dios en su misma cruz; no salen de su admiración por aquel hombre que se les iba apagando, mientras les hacía reír con deliciosas y divertidas caricaturas.
Una de ellas le pregunta, Jaume ¿crees que yo iré al cielo?, el la mira largamente; sabiendo que ella no practicaba la Fe cristiana, se atusa la barba y con una sonrisa le dice:
¡Sí, tu irás al cielo!
¿cómo puedes decirlo tan seguro? ¿por qué dices que iré al cielo?
Mira... por que me has conocido a mi...
Jaume Rubacado murió el 6 de Enero de 1999. Y el día de su entierro, aquella enfermera hizo una breve oración, aceptó a Dios en su corazón y recibió el premio del cielo de una sincera conversión.
No era presunción, ni prepotencia de parte de Jaume, lo que pasaba era que el se había dado a Dios; Jesucristo le había aceptado y ahora actuaba a través suyo, teniendo la certeza que su ejemplo de vida habría sido suficiente, para que aquella enfermera conociera a Jesús.
(comentario: creo sinceramente que no hay muerte más feliz, que la de haber servido a Dios en la tierra. Si el testimonio personal puede lograr que alguien se convierta a la Fe, pues estará cumplida largamente la razón por la que vinimos al mundo; por eso cumplamos ese deber, que reflejemos en nuestras vidas la presencia divina de nuestro Dios)

lunes, 20 de octubre de 2008

SIETE DÍAS EN UNA CUEVA

La familia la formaban tres personas: Daniel stolpa. joven de 21 años de edad, su esposa Jennifer, de 20 años; y un hijito de ambos de 4 meses.
Andaban juntos de turismo en Canada. Sin rumbo transitaban por un campo serpenteado hacia las alturas de una montaña; y era invierno.
Todo iba bien, hasta que el automovil se dañó. Tuvieron que abandonar el vehículo y andar a pie por la sierra nevada en busca de auxilio. Cuando menos pensaron, se hallaron en medio de una terrible tormenta de nieve.
Daniel halló una cueva en la montaña y pensó pasar la noche en ella; pero la tormenta arreció, y aunque sin agua, sin comida y sin más protección que la ropa que traían puesta, no podían moverse de allí.
Pasaron siete días aguantando el intenso frío. Y por fin, Daniel dejó a su esposa y a la criaturita para buscar auxilio. Caminó veinticinco kilómetros hasta hallar asistencia, y al fin todos fueron rescatados. Aunque la baja temperatura congeló parte de sus pies, todos quedaron fuera de peligro.
Durante las interminables horas que Daniel y Jennifer pasaron en la cueva, solos y apretados uno contra el otro protegiendo al hijito de cuatro meses, conciliaron todas las diferencias y resolvieron problemas matrimoniales que estaban teniendo. De ahí que declararan: "tuvimos que estar siete días muy juntos en la cueva, muertos de frío, para que de nuevo brotara el calor del amor entre los dos".
(comentario: dice el refrán "no hay mal que por bien no venga", pues a veces en las pruebas se pueden reverdecer amores que se creen ya perdidos. Por eso las dificultades no las debemos tomar como castigo, todo lo contrario, tomarlas como lo que en verdad son, pruebas que haran madurar aquello que seguramente esta decayendo en la pareja. No nos quejemos siempre, preguntemonos ¿para qué? y no ¿por qué?)

domingo, 19 de octubre de 2008

¿SE GANÓ LA LIBERTAD?

Daniel Sargent estaba realmente enfermo, tenía sólo veintisiete años de edad; pero se veía afligido por graves y penosas dolencias. En primer lugar, era diabético, y por ser diabético había sufrido infecciones y la amputación de una pierna. En segundo lugar, estaba semiciego, otra consecuencia de la diabetes. Y en tercer lugar, se mantenía en una silla de ruedas.
Por si fuera poco, Daniel estaba preso, cumpliendo una condena de diciocho años, por asalto a mano armada. Y a pesar de tantos inconvenientes y desventajas físicas, Daniel Sargent cortó barras, abrió puertas, pasó alambradas y escaló una muralla de cuatro metros de altura para fugarse de la cárcel de Haewick, Georgia, Estados Unidos.
"Acaso merece la libertad?,
(comentario: ¿te sientes inclinado a pensar que merece la libertad este desventurado individuo? creo que muchos pensaríamos así, viendo los obstáculos que tuvo que vencer, para ganar la calle y recobrar su libertad. Imaginate toda esa planificación para la fuga, la espera, el esfuerzo físico extraordinario, dominar los nervios, todo ello implica un inmenso esfuerzo sobre humano. Pero ¿hay que premiarlo por esos esfuerzos?.
Claro que al apresarlo a cincuenta metros del penal, la autoridad no le dió la libertad; porque las leyes humanas le dan libertad al que ha cumplido su condena. Su hazaña fue grandiosa, admirable y conmovedora; pero eso no compró su libertad, ya que esta se obtiene solo cuando cumplimos las leyes no cuando las violamos)

sábado, 18 de octubre de 2008

DIARIO DE UNA JOVEN ASESINA

Esta es la historia verdadera de una joven de 14 años de edad. Tenía un librito de apuntes diarios, como la que tienen muchas niñas a su edad. ¿Qué cosas se`pueden escribir en un diario? Cosas juveniles: impresiones de muchachos que conoces, actividades de colegio, paseos, fiestas, alguna que otra travesura,alguna aventura, etc.
Pero un día, justamente empezaba el año, era el primer día de Enero, la joven escribió: "Querido diario, es principio de año, y ya no aguanto más. Tengo que quitarme de encima una carga que ya no puedo llevar. Yo maté a mi hermanita"
El diario sigue narrando: "Fuí hasta su cuarto y le dije que la quería mucho. Cubrí entonces su boca y la sofoqué. Tú, mi querido diario, eres el primero a quien se lo cuento. Gracias, por ahora me siento mejor".
Ya hacía cinco meses, que la adolescente había matado a su hermanita de cuatro años. Cuando hallaron el cuerpo de la chiquita, el médico forense determinó que era "muerte por asfixia traumática". La investigación no produjo ningún resultado; pero sucedió que los padres de la hija mayor descubrieron su diario por casualidad.
(comentario: a veces cuando uno tiene algo oculto, pretende callar la voz de su conciencia; pero en el tiempo se hará oír, ese grito dentro de uno es tan fuerte que no se puede callar, es la ley natural, esta allí desde que nacemos)

viernes, 17 de octubre de 2008

UN ADELANTO DEL CIELO

Ocurrió durante un mes de voluntariado en las vacaciones de verano. Cuando llegamos a Nairobi (kenya) nos preguntábamos ¿cómo nosotros, inexpertos universitarios, podríamos ayudar en aquella Africa sucia, polvorienta y calurosa?.
Quizas arreglando tejados... pero no teníamos experiencia en construcción.
Que pintando un colegio... pero no sabíamos de pintura. Lo que si teníamos claro era nuestra intención de darnos totalmente a los demás; sin embargo, recibiríamos mucho más de lo que logramos dar, tuvimos la suerte de entrar en contacto con el tercer mundo, a través de una alojamiento para niños moribundos de las Hermanas de la Caridad en Naírobi.
Todos entramos en aquella casucha, un tugurio sin muebles, con poca luz. Contrastaban las hamacas llenas de niños enfermos y lloriqueando, con los limpísimos trajes talares blancos y azules de las Hermanas de la Caridad, que rebosaban de alegría, yo me quedé bloqueado, en mitad de la habitación.
Nunca había visto nada así. Mis compañeros universitarios se esparcieron por las estancias, siguiendo a distintas monjas, que requerían su asistencia.
Una hermana me preguntó en inglés ¿Has venido a mirar o ayudar? sorprendido por tan directa pregunta y en estado de sopor, balbuceé: A ayudar...
¿Ves ese niño de allí, el del fondo que llora? lloraba desconsoladamente, pero sin fuerza.
Si, ese (le dije señalándolo)
Bien tomalo con cuidado y tráelo. Lo bautizamos ayer. Lo noté con una fiebre altísima, el niño tendría un par de años.
Ahora tómalo y dale todo el amor que puedas... no entiendo... me excusé
Que le des todo el cariño de que seas capaz, a tu manera... y me dejó con el niño.
Le canté, lo besé, lo arrullé... dejó de llorar, me sonrió, se durmió...
Al cabo de un rato busqué llorando a la hermana; hermana, no respira...
La monja certificó su muerte: ha muerto en tus brazos.... tu le has adelantado quince minutos con tu cariño el amor que Dios le va a dar para toda la eternidad.
Entonces entendí tantas cosas: el cielo, el amor de mis padres, el amor de Jesús, los detalles de afecto de los amigos... mi viaje a Kenya supuso un antes y un después en mi vida. Ahora sé que todos tenemos "Kenyas" a nuestro alrededor para dar amor cada día.
(comentario: cuantas veces queremos ayudar y buscamos grandes actos de caridad, y en esta reflexión que es una historia verdadera, se nos enseña, como decía Madre Teresa de Calcuta, que la ayuda debe prestarse con lo que tenemos en la mano, que mayormente es nuestro tiempo. Donar unos minutos a hacer felices a persona necesitadas, no solo de dinero sino de afecto, hará que les podamos dar un pedazo de cielo aqui en la tierra y habremos cumplido con la misión que nos corresponde. Cada uno de nosotros tiene carismas para desarrollarlos y hacer que nuestra vida en la tierra sea fructífera)

jueves, 16 de octubre de 2008

UN ÁNGEL DEL SEÑOR

Esta historia se desarrolló en algún lugar de los EE.UU.
Estaba vigilando a un joven desaliñado vestido de negro, que estaba parado cerca de la capilla. Como soy guardia de seguridad en un hospital siempre observo a la gente, y aún más a los que parecen sospechosos. Cuando ofrecí mi ayuda me dijo que estaba esperando a alguien.
Un rato después ya no lo vi, seguí haciendo mi recorrido habitual, lo encontré durmiendo en una banca de la capilla, en ese momento lo vi tan frágil, se notaba que estaba con frío. Al observarlo recordé palabras de mi madre "Sea quien fuere el que encuentres, sin importarte los harapos que porte, trátalo con amabilidad, porque podría ser un ángel del Señor".
Reuní un poco de dinero entre mis compañeros y yo, le compramos algo caliente y lo pusimos junto a el, le puse una almohada bajo su cabeza y lo cubrí con una frazada.
A la mañana siguiente despertó, yo ya me había ido a casa, pero encontró a mi amigo y le preguntó quien había sido tan bueno esa noche con el. Se sorprendió al enterarse que un guardia de seguridad de raza negra lo había ayudado.
Estaba confuso y desesperado y decía "Nunca antes había estado cerca de una persona negra. Todos mis amigos me enseñaron acerca de los negros y no es cierto, pues me dijeron que están al acecho para robarte y degollarte. No entiendo nada... tengo que pensar bien varias cosas".
Debido a este encuentro, pudimos vernos uno a otro en actitud de aceptación y no de juicio. Que este joven me reconociera como persona y yo reconociera la necesidad de compación que el tenía, cambió nuestras vidas para siempre. Esto me llevó a preguntar: ¿Qué pasaría si cada vez que conocieramos a una persona pensaramos que es un ángel del Señor?
Este joven se sacó la chaqueta y se remangó las mangas y le mostró a mi amigo un tatuaje que simbolizaba a la persona que hasta entonces el había sido, decia: "KU KLUX KLAN"
(COMENTARIO. a veces no nos detenemos a pensar en el otro como persona, si no que los etiquetamos, por eso no podemos ayudar, estamos solo preparados para ayudar a quienes conocemos o amamos, eso es fácil, lo difícil es amar al que no piensa, vive como tu, o no pertenece a tu grupo familiar o de amigos. Allí está el reto de la humanidad, abrirnos a los demás sin mirar más que la necesidad del otro y sin esperar que se nos devuelva lo que dimos)

miércoles, 15 de octubre de 2008

CUADRO A MEDIAS

Una joven pintora estaba pintando mi retrato, debía de andar escasa de modelos, y me lo propuso y acepté.
Me sentó en la pose que le pareció, se fue al caballete y comenzó a darle pinceladas, yo como es claro no veía lo que ella pintaba en el lienzo. Estuvo un buen rato trabajando de pie y yo aguantaba sentado, hasta que bajó la paleta a un lado y dijo: "vamos a descansar un poco, luego volvemos".
Yo me levanté y, con curiocidad natural, fui a ver el cuadro a medio pintar. Ella se interpuso rápidamente y me gritó: ¡De ninguna manera!, lo verás cuando esté acabado, si lo ves ahora no te gustará, yo me sometí humildemente y nos fuímos a tomar una taza de té.
Le dije: "Me has dado una lección" ¿sabes en que estoy pensando? que la vida cuando la vemos a medio hacer, tamposo nos gusta; no la entendemos, no tienen sentido esos trazos incompletos y esos borrones dispersos.
¿Te has fijado en la cantidad de veces que decimos que la vida no tiene sentido, que si demasiado corta o demasiado larga, que por qué me sucede a mi esto, que yo no me merecía lo que me ha pasado, que todo es absurdo y no hay quien lo entienda? y es verdad, es bien rara esta existencia, con lo fabuloso que parece ser un ser humano y lo aburrido que resulta a veces.
¿Verdad que todos nos quejamos de eso? como tu cuadro, no me lo dejas ver porque si lo viera ahora no me gustaría. Unas cuantas lineas desconectadas que parecen un insulto a mi persona; pero cuando lo acabes, seguro que me lo mostrarás con orgullo y yo te felicitaré con admiración. Por lo visto, eso es lo que le gusta a los pintores.
(breve comentario: a veces las personas se desesperan por saber su futuro, cuantas veces recurren a brujos, cartomancia, horoscopos, etc. y no esperan a que el autor de su vida se lo muestre completo, tu vida y la mia tiene un retratista fabuloso dejalo terminar tu retrato) zoi.

martes, 14 de octubre de 2008

¿ES USTED RICO?

Era domingo, como las dos de la tarde y hacía mucho frío, estaba lloviznando, ya no venía nadie al comercio, entonces mi esposa y yo decidimos cerrar para que así ella terminara de preparar el estofado que estaba haciendo. Lo que pasa es que los domingos siempre comemos tarde por atender el almacen.
Me fuí al comedor y me senté al lado del ventanal que llega hasta el suelo, me puse a sacar cuentas para ver como pagar la cuota del banco que es en dólares, de repente vi junto al ventanal a dos niños de 7 y 8 años más o menos, con sus abriguitos gastados y rotos.
¿No tiene algunos diarios viejos señor, para vender?
Yo estaba tan ocupado y renengando con los números que les iba a decir que no y, además porque no tengo; pero los miré más detenidamente, calzaban unas sandalias con medias mojadas y con barro.
Pasen, les voy a preparar una taza de cocoa con leche caliente. No hubo ninguna conversación. Las zapatillas mojadas dejaron las marcas en la pequeña alfombra, que está a la entrada del ventanal. Con mi señora les preparamos la cocoa con pan dulce, lugo volví al comedor y ella a arreglar las camas. Pasaron unos veinte minutos; me llamó la atención el silencio que había en la cocina, me asomé despacio, la niña tenía la taza vacía en la mano y la estaba observando, el niño preguntó con voz tímida.
¿Ustes es rico señor?
¿Qué si soy rico? ¡No, por favor! exclamé, mientras echaba un vistazo a la puerta del fondo que le faltaba los pestillos, a los muebles que le falta manijas, al piso que es de vinílico y recordé que la pileta del baño está partida.
Pero sus tazas hacen juego con los platillos, dijo el niño; su voz sonaba a un hambre que ya no estaba en el estómago. Luego se fueron, apretando unas revistas contra el cuerpo para protegerse del viento. No nos dieron las gracias, no hacía falta, nos habían dado mucho más que eso, sencillas tazas azules pero con los platillos que hacían juego.
Mientras mi esposa fue al comedor, yo probé las papas y revolví el estofado, estofado con papas, un techo que me protege, una frazada para taparme, un abrigo para cubrirme, un trabajo seguro, todas esas cosas también hacían juego. Fui al comedor y cuando mi esposa iba a limpiar la alfombra, donde estaban las huellas con barro de esas pequeñas sandalias, le dije:
No, déjalas así, no las limpies
¿Por qué? preguntó
Porque quiero verlas
¿Para qué?
¡Por si algun día me olvido lo rico que soy!
(Pequeño comentario: ¿cuantas veces has pensado que eras pobre?, a veces la pobreza no está en lo material, sino en la parte espiritual, tienes todo lo necesario, hay tanta gente que carece de todo hasta de lo básico, y otros teniendo ansian más y no agradecen lo que les ha tocado, siempre estan descontentos. Espero que cada uno pensemos que huellas nos hacen recordar lo rico que somos y no las borremos)

viernes, 10 de octubre de 2008

DISFRUTA CADA MOMENTO

Mi amigo abrió el cajón de la cómoda de su esposa y levantó un paquete envuelto en papel de seda. "Esto dijo, no es cualquier paquete, es lencería" y tiró el papel que lo cubría, observó la exquisita seda y el encaje. "Ella compró esto la primera vez que fuímos a New York hace 8 o 9 años, nunca lo usó, lo estaba guardando para una ocación especial. Bueno... creo que está es la ocación", se acercó a la cama y colocó la prenda junto junto con la demás ropa que iba a llevar a la funeraria.
su esposa acababa de morir. volviéndose hacia mi, dijo "No guardes nada para una ocación especial, cada día que vives es una ocación especial".
Todavía estoy pensando en esas palabras... y han cambiado mi vida. Ahora estoy leyendo más y limpiando menos, paso más tiempo con la familia y mis amigos y menos tiempo en el trabajo.
Ya no guardo nada, uso mis copas de cristal todos los días, me pongo el saco nuevo para ir al supermercado, ya no guardo mi perfume para fiestas especiales, las frases algun día, uno de estos días, han desaparecido de mi vocabulario.
Y cada mañana me digo a mi mismo que este día es especial, cada día, cada hora, cada minuto... es especial.
(Permiteme un comentario: Nos pasamos la vida retrasando cosas importantes creyendo que tenemos la vida comprada, que equivocados que estamos, los días no retroceden sino que avanzan y a veces a pasos agigantados, ¿cuantas veces has discutido con tus seres queridos, cuantos rencores guardas en tu corazón, cuanto tiempo no le hablas a tus padres, hermanos, pareja, hijos, etc., cuantas veces a la semana le reprochas algo a ese ser que te falló? no perdamos el tiempo, amemos todos los días, solo el amor puede salvar el mundo, mañana puede ser tarde.) zoi

jueves, 9 de octubre de 2008

OPORTUNIDADES PERDIDAS

Yo me había ofrecido para cuidar a mi hija de tres años, Ramanda, así mi esposa podría salir con una amiga. Quería terminar un trabajo mientras ella parecía estar divirtiéndose en la otra habitación. "ningún problema" pensé; pero entonces noté que reinaba demasiado silencio y grité.
¿Qué estás haciendo Ramanda?, ninguna respuesta. repetí la pregunta y le oí decir "NADA". ¿Nada?, ¿qué significa nada?, me levanté del escritorio y corrí a la sala, entonces la vi correr por el pasillo, la perseguí escaleras arriba y vi que hacia un giro brusco a la izquierda hacia el dormitorio. Iba a ganarle, entonces se lanzó hacia el baño, fue una mala jugada, la tenía acorralada, le dije que se diera vuelta, se negó, busqué mi voz fuerte y autoritaria de padre.
¡Dije que te dieras la vuelta! con lentitud se volvió hacia mi, en la mano tenía lo que quedaba del lápiz de labios de mi esposa y cada milímetro de su cara estaba cubierta de un color rojo brillante, excepto por supuesto los labios.
Cuando me miró con sus ojos aterrados y labios temblorosos, oi todas las voces que mi habían gritado a mi de niño.
¿Cómo pudiste?... sabes que no debes hacer eso.. ¿cuántas veces te he dicho?... que cosas terribles haces.
Era solo de cuestión de elegir que mensaje iba a usar con ella para que supiera que mala había sido. Pero antes de que pùdiera soltarlo, bajó la vista a la camiseta que mi esposa le había puesto apenas una hora antes.
con letras grandes decía "YO SOY UN ANGELITO PERFECTO". Volví a mirar sus ojos llorosos y en lugar de ver una niña mala que no obedecía, vi una criatura de Dios... un angelito perfecto lleno de dignidad, valor y una maravillosa espontaneidad del que había estado peligrosamente cerca de avergonzarme.
¡Mi amor te ves hermosa! voy a tomarte una foto para que mamá pueda ver que especial eres.
Tomé la foto y agradecí a Dios por no haber perdido la oportunidad de reafirmar que ángel perfecto me había regalado.
¿Qué palabras hubieses escogido tu?, debes darte cuenta que las palabras que uses con los otros haran la gran diferencia en el futuro, porque si hay algo que más daña a una persona, son las palabras que le dicen los seres que más aman, por eso debemos pensar antes de hablar o actuar. ¡Haz tu la diferencia! trata a los otros como te hubiese gustado o te gustaría ser tratado.

miércoles, 8 de octubre de 2008

10 cosas que debes saber de tus padres para entenderlos...

Hola a todos. Bienvenidos al blog "Zoi mamá de los pollitos"
Esta reflexión es más que nada para los adolescentes, para que entiendan porque motivos nosotros, los padres, somos así. Espero que les guste...


1. Ya pasaron por el mismo camino que tú. Aunque vivieron en épocas distintas, el camino desde la niñez, hacia la adolescencia y adultez, es el mismo desde hace cientos de años. La experiencia no se compra en la esquina. Aprende a escucharlos y absorbe su sabiduría. Te ahorrará muchos dolores de cabeza.
2. Tu papá fue joven y noviero. Si tu papá no te deja tener novio hasta los 15 años y no te deja a estar a solas con él, no es por egoísmo… Es porque él también fue joven. Sabe lo que le hacía a sus novias a esa edad, por eso quiere evitar que te lo hagan a ti. El león cree que todos son de su condición. Sus celos son directamente proporcionales a lo travieso que fue de joven. Sonríe.
3. Tu madre sabe de los peligros que pasan las mujeres. Las mujeres pasan por muchas cosas. Alguna amiga me comentó “las cosas que tengo que pasar por ser mujer” ¿Te gustaría tener una maestra que te dijera los obstáculos que te enfrentarás y cómo superarlos? Esa maestra se llama “madre”.
4. Tus padres saben de los beneficios de estudiar una carrera. Es posible que tus padres no recibieran guía de jóvenes, estudiaran hasta la secundaria, se dedicaron a divertirse y de forma tardía, descubrieron que tener preparación profesional les hubiera facilitado la vida. Mejor remuneración y trabajos más agradables. Quieren transmitirte, lo que aprendieron de mala manera.
5. Trabajar 12 horas al día es asfixiante ¿Tú tendrías el humor de escuchar a alguien después de semejante cansancio? Se que necesitas ser escuchado. Amar y expresarte, son las únicas necesidades del ser humano. Pero ponte en los zapatos de tus padres. Después de un extenuante día de trabajo, lo que más deseas es relajarte. Ver televisión. Escuchar la radio. Tú harías lo mismo ¿Por qué no esperar hasta el fin de semana? Si no tienen tiempo para escucharte, no significa que no te amen. Significa que están cansados y necesitan un break. Superman y la Mujer Maravilla solo existen en las caricaturas. Tus padres, son humanos.
6. Fueron maltratados por sus padres, y repiten de forma inconsciente los mismos errores que cometieron con ellos. Tu mamá te platica 100 veces la historia de cuando sus padres la maltrataban, la ponían a trabajar de niña, como no le daban amor ¿y qué crees? Hace exactamente lo mismo contigo ¿Por qué? “Lo que resistes, persiste” y mientras tus padres más platican de algo, más vivo está en su memoria y actúan de la misma forma, sin darse cuenta. Están dormidos. Actúan como robots, presa de sus propios rencores. El antídoto del rencor es el perdón. Y si hubieran aplicado el perdón, no te estarían tratando así. Alguien tiene que aplicar el antídoto, o tú actuarás de la misma forma con tus hijos. No puedes pedirles a otros que lo hagan. Empieza por ti. Perdona a tus padres y rompe el círculo vicioso del desamor. Solo así, las siguientes generaciones nacerán con amor.

7. Las modas cambian y ellos no lo comprenden. En la época de Elvis Presley eran los peinados engomados y copetes. Pantalones acampanados. El danzón y rock and roll. Ahora, son los pantalones a la cadera. Los hombres, con cabello largo. Las mujeres con cabello corto. Peinarse, significa andar despeinado. El piercing, los tatuajes. El sensual regaetton. Shakira. Todos pensamos que nuestra época es la mejor. Ponte tu traje de foca y que se resbale todo lo que te digan. No los resistas y solo escúchalos. Nunca llegarán a un acuerdo.
8. Los padres hablan en japonés y tú en español. Tú, deseas platicar como te sientes, compartir las cosas que te han pasado y escuchar un “te quiero”. Ellos, te compran la computadora, ropa, zapatos y te pagan la colegiatura. Tú, quieres tiempo. Ellos, te dan dinero. Son idiomas distintos para expresar el amor. Para un padre, amor significa ser responsable y proveerte de todo lo que necesitas en la escuela, para que en un futuro seas un profesional y te valgas por ti mismo en la vida. Si un japonés tiene diferentes palabras para decir gracias ¿Llorarás porque no te dice gracias en tu propio idioma? Claro que no. Si aprendes que muchas gracias en japonés se dice “Domo Arigato”, cada vez que te diga esta palabra, entenderás que te está diciendo gracias. Y te sentirás satisfecho. No llores porque no te escuchan ni te dicen te quiero. Su forma de expresarte su amor, es trabajando duro para que no te falte nada.
9. No busques en el noviazgo, lo que no encuentras en casa. Los peores noviazgos, son cuando buscas a alguien para rellenar tu soledad. Peor aún, si tu pareja experimenta el mismo problema que tú. Agarras a tu pareja como tabla de salvación. En el fondo no la amas. Solo estás con ella por miedo a la soledad. Hay conflictos todo el tiempo. Y cuando se pelean o terminan, incluso sientes el deseo de suicidarte “es que el era el único que me entendía”. Y buscas en las relaciones íntimas, el amor que no tienes en casa. Sexo no es igual a amor. Trabaja en tu autoestima y de ser necesario, dile con claridad a tus padres que entiendes que su forma de amarte, es dándote cosas, pero que tú lo que más necesitas en estos momentos, es atención, amor y que te escuchen. Pero dilo. Nadie es adivino. Mil veces preferible que hables, a que salgas embarazada.
10. No hay escuelas para padres. Se aprende a palos. Aunque existen actualmente escuelas para padres, sufren de la misma deficiencia que el sistema educativo actual: no tienen nada que ver con el mundo real. Acepta que tienen que experimentar contigo y lo hacen lo mejor que pueden. Aprenderán de sus errores. Ten paciencia.
11. También ellos necesitan de tu atención y afecto. No son estatuas. Son seres humanos que se alimentan de amor. Experimentan la incertidumbre de si estarán haciendo bien su trabajo como padres. Expresarles un “te quiero” y decirles que aprecias lo que hacen por ti, los motivará a seguir superándose en esta difícil profesión llamada “ser padre”.
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