sábado, 22 de noviembre de 2008

LA ACTITUD INTERIOR

"QUE DIOS NOS BENDIGA GRANDEMENTE"

Eran dos grandes amigos que trabajaban en un pueblo y decidieron ir a pasar unos días a la ciudad.
Comenzaron a caminar y en una gran calle vieron un prostíbulo, que estaba frente a frente con un templo. Uno de los amigos decidió pasar unas horas bebiendo y disfrutando de las bellas muchachas, en tanto que el otro optó por ir a escuchar a un maestro que hablaba sobre la conquista interior.
Pasaron unos minutos y entonces el que estaba en el prostíbulo comenzó a lamentar no estar escuchando al maestro, en cuanto al otro, por lo contrario, en lugar de estar atento a las enseñanzas que estaba oyendo, se reprochaba a si mismo lo necio que había sido por no elegir la diversión.
De este modo el hombre que estaba aparentemente divirtiéndose obtuvo lo mismos méritos que si hubiera estado en el santuario, y el que estaba en el santuario acumuló tantos méritos como si hubiera estado en el prostíbulo.
(comentario: no es estar presente de cuerpo en un lugar que te hace mejor o peor que otros, sino la actitud interior, alli estará el mérito o desmérito de la entrega. Cuantas personas dicen estar con Dios, y actuan como sino lo amaran, haz que tus actos hablen por ti, de como eres en verdad en tu interior y no hagas las cosas para que los demás te vean)