martes, 4 de noviembre de 2008

FUERZA DE VOLUNTAD

Un ministro acababa de dar una conferencia sobre el matrimonio, cuando se le acercaron tres parejas. Conmovidos por su exposición, las parejas le preguntaron si podían unirse a la iglesia.
¿Están casados? preguntó el ministro. Cada pareja aseguró que si lo estaban y, otra vez, le preguntaron si podían ser miembros de su congragación.
Bueno, estoy impresionado por la sinceridad de ustedes, contestó el ministro. Pero necesito saber con que sinceridad aceptarían el compromiso con la disciplina espiritual. De modo que, para probarlo deben pasar una prueba.
Haremos cualquier cosa, insistieron las parejas. Muy bien explicó, aquí está la prueba: deben practicar abstinencia total con respecto a la intimidad marital durante tres semanas.
Las parejas estuvieron de acuerdo y se fueron, después de prometer volver al acabar el plazo.
Tres semanas más tarde, las tres parejas se encontraron con el ministro en su oficina de la iglesia. Me alegro de volver a verlos, empezó el ministro. Volviendóse hacia la primera pareja, preguntó ¿cómo les fue?.
Estamos casados desde hace casi treinta años, contestó el marido, de modo que no hubo problema.
Estupendo dijo el ministro, bienvenidos a la iglesia.
Luego miró a la segunda pareja, y les preguntó lo mismo.
Bueno no fue fácil, explicó la esposa, sólo tenemos cinco años de casados, así que fue grande la tentación, pero no nos rendimos, y completamos las tres semanas.
Bien por ustedes dijo el ministro, bienvenidos a la iglesia.
Se dirigió a la tercera pareja, que se habían casado hacia poco tiempo. ¿Y a ustedes como les fue?.
Bueno pastor no podemos mentirle, comenzó el esposo. Los dos nos mantuvimos bien hasta esta mañana, justo después del desayuno, en que mi mujer se agachó para buscar la caja de cereales que había tirado al suelo. Los dos nos inclinamos a recogerla al mismo tiempo, y nuestras manos se tocaron. De repente nos sentimos tan invadidos de pasión que nos abandonamos a nuestros deseos allí mismo.
Aprecio la sinceridad de ustedes, le dijo el ministro a la pareja. Pero no han pasado la prueba y temo que no puedo permitirles entrar en la iglesia.
Está bien pastor, contestó el hombre. Tampoco nos volverán a permitir la entrada a ese super mercado.
(comentario: a veces se nos hace imposible llegar a la meta trazada, y perdemos oportunidades. Por eso cuando uno se traza algo en la vida, debe saber que encontrara piedras en el camino, y seremos tentados en nuestras debilidades)