domingo, 9 de noviembre de 2008

EL TURBANTE

Un hombre encontró en un baúl, un retazo de una preciosa tela que pertenecía a sus antepasados. Aquel baúl siempre había estado en el desván, pero este hombre no tuvo la curiosidad por ver lo que contenía, hasta el día que decidió cambiarse de casa y tuvo que efectuar los embalajes para la mudanza. Como entre los de su familia era costumbre llevar turbante quiso hacerse uno con ese tejido; pero por más que lo intentó no lo logró. Los frustrados intentos le dejaron muy pensativo y preocupado:
O su cabeza era demasiado grande o sus predecesores tenían "poca cabeza". Sin darle más vueltas al asunto decidió sacarle partido a aquella herencia y llevó la tela al mercado para venderlo en la habitual subasta de los sábados.
Una vez comenzada la subasta este hombre comenzó a ver, con creciente malestar, como el subastador encomiaba la tela y las ofertas iban subiendo más y más. Consideraba que estaban sobrevalorando el tejido, y no quería engañar a los vecinos.
Su desasosiego llegó al límite cuando se dió cuenta que la persona que hasta entonces había hecho la oferta más alta, era un erudito preofesor, muy valorado por sus aportaciones intelectuales en la comunidad. Seguro que un hombre poseedor de tanto conocimiento debe tener una cabeza más grande que la mía, así que tampoco podrá hacerse un turbante con el trozo de tela de mis antepasados.
No puedo tolerar este engaño pensó. Así que se acercó furtivamente al profesor y le murmuró al oído. No vale la pena comprar esa tela, es demasiado corta para un turbante. El profesor al escucharle volvió hacia el su rostro y con una mirada de asombro le respondió: ¿"En que cabeza cabe que quiera hacerme un turbante con esa reliquia"?Voy a enmarcar ese valioso tapiz y colocarlo en un lugar destacado de mi estudio, para tener siempre presente la leyenda que lleva borada.
"Todo tiene valor; pero hay que saber reconocerlo".
(comentario: a veces no sabemos valorar lo que tenemos, y por eso no aprovechamos nuestros dones o talentos, más aun los desprecíamos; nos limitamos en la vida las oportunidades de ser superiores y nos convertimos en mediocres. Para un momento y mirate al espejo, ve en el lo valioso que eres y aprovecha todo tu potencial)