lunes, 3 de noviembre de 2008

DOS HERMANOS

Hace muchos años, en una tierra muy lejana vivían dos jóvenes hermanos. Ambos muy simpáticos, pero demasiado pendencieros y un tanto salvajes. Su mal comportamiento crecía y se volvió pernicioso, comenzaron a robar las ovejas de los granjeros del pueblo, cosa que, en aquella zona rural era considerado un delito muy serio.
Cuando los atraparon, los granjeros decidieron su destino, marcándoles la frente con una letra "S" de saqueador, de modo que los dos hermanos llevaran este signo infame hasta el fin de sus días.
Uno de ellos se sintió avergonzado con esa "identificación" y huyó del pueblo, y jamás volvió.
El otro hermano, oprimido por el remordimiento volvió a ser el de antes. Eligió quedarse en el pueblo y enmendar su error, procurando reconquistar la confianza de aquellos a quiénes había robado. En un principio le costó mucho que la gente volviera a confiar en el, porque cada vez que se acercaba desconfiaban de el; pero ya había tomado su determinación de reparar su mala acción.
Cada vez que alguién se enfermaba, se encargaba de atenderlo y que no le faltara una sopa caliente o un poco de afecto. Siempre que había que hacer algún trabajo, estaba dispuesto a ofrecer su colaboración, sin hacer diferencias ni de ricos, ni de pobres, y no aceptaba dinero por su ayuda. Así su vida les pertenecía a otros.
Al cabo de muchos años, llegó un forastero al pueblo, y paseando por el pueblo vió a un anciano, con una "S" marcada en la frente y advirtió que todos los que pasaban por el lugar donde estaba sentado el anciano, lo saludaban muy cordialmente, y le dirigían palabras afectuosas. Los niños al verlo, lo abrazaban.
Intrigado el forastero se acercó al dueño del bar y le preguntó:
¿Qué significa esa letra "S" que lleva maracada el anciano en su frente?.
No lo sé, sucedió hace tanto tiempo que ya no recuerdo. Y luego de un silencio, en que se quedó pensativo, agregó:
Creo que quiere decir "Santo".
(comentario: ante los errores de la vida, cuando uno decide cambiar, hay sólo dos caminos que se puede tomar, uno te hará santo y el otro demonio. Debes saber que sólo tu forjas tu destino)