Había en el pueblo el comentario que cierto joven no tenia espíritu, más parecía un fantasma, no trabajaba, no hacía deportes y se la pasaba en una hamaca todo el día, nadie se explicaba que le pasaba.
Este joven vivía solo desde hacia mucho tiempo, había perdido padre, madre y hermanos, en solía decir el que había también perdido la vida, porque nada lo motivaba, por mas que la gente del pueblo quería ayudarlo el no aceptaba ningún consejo, solo aceptaba comida, se echaba horas de horas en su vieja hamaca mirando al vacío, paso mucho tiempo viviendo de esta manera, hasta que un día fue sorpresa su desaparición, intrigados fueron a mirar dentro de la casa y lo encontraron muerto en el centro de la sala, solo le encontraron cono los brazos en alto como que esperara que alguien lo llevara, frente a el, encima de la mesa estaba el cuadro de toda la familia, jamas supieron porque murió, quedó cerrada esa casa por siempre.
cuantas veces la soledad ha hecho perder las esperanzas, hay gente que no supera los estragos de la soledad, se necesita tener un espíritu fuerte para dejar que la vida vaya tomando su cause y restablecerse de un dolor.