Una joven pintora estaba pintando mi retrato, debía de andar escasa de modelos, y me lo propuso y acepté.
Me sentó en la pose que le pareció, se fue al caballete y comenzó a darle pinceladas, yo como es claro no veía lo que ella pintaba en el lienzo. Estuvo un buen rato trabajando de pie y yo aguantaba sentado, hasta que bajó la paleta a un lado y dijo: "vamos a descansar un poco, luego volvemos".
Yo me levanté y, con curiocidad natural, fui a ver el cuadro a medio pintar. Ella se interpuso rápidamente y me gritó: ¡De ninguna manera!, lo verás cuando esté acabado, si lo ves ahora no te gustará, yo me sometí humildemente y nos fuímos a tomar una taza de té.
Le dije: "Me has dado una lección" ¿sabes en que estoy pensando? que la vida cuando la vemos a medio hacer, tamposo nos gusta; no la entendemos, no tienen sentido esos trazos incompletos y esos borrones dispersos.
¿Te has fijado en la cantidad de veces que decimos que la vida no tiene sentido, que si demasiado corta o demasiado larga, que por qué me sucede a mi esto, que yo no me merecía lo que me ha pasado, que todo es absurdo y no hay quien lo entienda? y es verdad, es bien rara esta existencia, con lo fabuloso que parece ser un ser humano y lo aburrido que resulta a veces.
¿Verdad que todos nos quejamos de eso? como tu cuadro, no me lo dejas ver porque si lo viera ahora no me gustaría. Unas cuantas lineas desconectadas que parecen un insulto a mi persona; pero cuando lo acabes, seguro que me lo mostrarás con orgullo y yo te felicitaré con admiración. Por lo visto, eso es lo que le gusta a los pintores.
(breve comentario: a veces las personas se desesperan por saber su futuro, cuantas veces recurren a brujos, cartomancia, horoscopos, etc. y no esperan a que el autor de su vida se lo muestre completo, tu vida y la mia tiene un retratista fabuloso dejalo terminar tu retrato) zoi.
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