DIOS NOS CREÓ PARA AMARNOS ¿LO HACEMOS?
Jorge poseía una linda familia junto a Rosa, ellos tenían casi 25 años de casados los cumplirían el mes de Abril, todo estaba ya planeado, la comida, la fiesta, el reencuentro con la familia, los hijos que estaban ya casados, los nietos, etc.
Un día saliendo Rosa de la tienda donde compraba diariamente las cosas que utilizaba para cocinar para la familia fue asaltada, y como ella se resistió el ladrón con un cuchillo atravesó su vientre, la gente que estuvo cerca la llevó al hospital, llamaron a la familia, todos fueron en ese momento dejando sus quehaceres.
Este momento era un momento muy difícil para todos, peor aun para el esposo que no sabía como tomar esta prueba, más aun porque estaba resentido y separado del hijo mayor, el cual por rebeldía salió de mala manera del hogar hacia ya 8 años.
La madre agonizaba en su lecho, y vino a visitarla una de sus hermanas y al ver próximo el fatal desenlace habló con su cuñado para pedirle que llamara a su hijo y le avisara lo que estaba pasando, el no quería estaba muy enojado y no perdonaba al hijo, la cuñada seguía rogándole que no lo hiciera por el sino por ella, era una madre a la cual aun estando rodeada de todos sus hijos y familiares le faltaba uno, fue tanta la insistencia que el llamó al hijo, esta al saber lo de su madre corrió inmediatamente al hospital, al llegar entró raudamente a verla, en su lecho de muerte ella fue feliz por fin su hijo había vuelto, lo único que le pidió fue que pidiera perdón a su familia y se reintegrara a ella, el así lo prometió y aquella madre murió con una sonrisa en los labios en brazos del hijo amado.
No hay valor más grande para una madre que la unión de la familia, sobre todo de los hijos que ella trajo al mundo, a veces por orgullo, egoísmo etc. somos incapaces de amar aun teniendo en nosotros la misma sangre.