Carlota era una mujer que siempre estaba confesándose, pues se sentía muy pecadora. Siempre que iba era por lo mismo, había convertido su vida religiosa en una rutina, cada vez que se confesaba salia de allí como si no hubiera sido perdonada, eran más sus culpas que sus descargas. Cuando muere Carlota se encuentra con Jesús y este la invita a irse al infierno, ella muy alterada le pregunta ¿por que, si siempre me confesaba?, Jesús le contesta POR ESO, yo te había perdonado todo, y tu siempre desconfiaste de mi, ¿no sabes que cuando yo perdono olvido?, lamentablemente como no creíste en mi perdón has venido aquí cargando con tus culpas , y no te puedo salvar.
Si no confías en el perdón de Dios, vanas son tus palabras, la fe no solo es creer es también confiar en EL.